Saber volver

Por Martín Monroy

Hay que saber volver me dijeron. No nos damos cuenta pero siempre volvemos, cómo cuando volves con esa novia que decías que no y bueno pinta volver. O cómo cuando volves al cuadro y volves a entrenar. Volves y esperas. Esperas el mate de cada mañana, esperas la charla de vestuario, esperas los laburos del profe, esperas recuperar en la tarde para mañana porque si no se complica, esperas y esperas, a veces nos cansamos de esperar. Es todo un proceso, arranca la cuestión y estás con energías nuevas, cómo que te programan o te programas (por ahora los robots no juegan). Empezas la pretemporada y aunque cada vez te cueste más, cada vez la disfrutas más, sabes lo que es no tenerla. Somos humanos, nos acordamos de las cosas cuando las perdemos y en el momento (casi siempre) las dejamos pasar. Pasa la primer semana, la segunda, la tercera y sin querer te encuentra en esa semana, la semana previa del campeonato. El cuerpo ya se cansó, ya se recuperó y se volvió a cansar pero esa semana juega la mente, el cuerpo va al banco y la mente juega de titular. Si lo viviste lo sabes, la semana previa al partido es la semana previa, te toque o no te toque jugar vos sabes que a partir del fin de semana que viene algo cambia. Muchas veces quisiste dejar pero muchas más veces viviste la semana previa. Toca volver, volver a jugar. Hay que saber volver me dijeron.