Hincha de fútbol

Están los hinchas de cuadros, esos hinchas que van a la cancha sin importar dónde juegue el equipo ni las condiciones climáticas, ellos van. Estamos también los hinchas de fútbol, los que apenas podemos, vamos a ver el partido que sea, en la cancha que sea a la hora que sea. Sin importar el contexto, el fútbol es siempre fútbol. El domingo pasado me tocó vivirlo, fui hincha de fútbol. El partido correspondía a una divisional desconocida (2da b española) y una cancha que no es familiar pero que le voy agarrando cariño, Can Misses. El fútbol no entiende de idiomas ni culturas, las diferencias son de contexto, adentro de la cancha se vive igual, afuera también. Los hinchas son hinchas. El domingo pasado fui hincha de fútbol (cómo cada día de mi vida), jugaban dos equipos desconocidos para mí pero el sentimiento lo conozco hace rato. Hay cosas que no cambian nunca, no importa la generación que seas ni cuánto sepas usar un celular o una tablet. Cuando la pelota empieza a rodar, no queres que pare nunca. El fútbol es sentimiento. El fútbol es una realidad a veces irreal, el fútbol es una historia de amor cada fin de semana. Los que vivimos el fútbol, sin importar si ganamos plata o no, lo vivimos siempre, lo sentimos, lo miramos, lo aprendemos, lo disfrutamos.  El pasado domingo (cómo cada día de mi vida) fui hincha de fútbol, el resultado es anecdótico. No importa el contexto cultural ni el continente. Todos vamos con expectativa, todos lo vivimos diferente pero tenemos un sentimiento en común, fútbol.  Hay cosas que no cambian nunca. Gracias papá por hacerme hincha, hincha de fútbol.

 

Martín Monroy