No todo es fútbol

El final del día me encuentra cansado, sensación buena recorre mi mente, el cuerpo no la acompaña en este momento, la batería me pide ponerla a cargar. Esta noche me acompañan mis abuelos, desde lejos, y desde cerca también, la distancia es de km, no de sentimientos. Hoy tengo un pedido especial, poner en palabras retratos de la vista, acompañar con comas y puntos, sensaciones de la piel, compartir en letras vivencias y dejar un poco de lado a la pelota, la razón de casi todo en mi vida, no todo es fútbol. Dicen que para conocer los lugares hay que ir, hoy mis abuelos vinieron conmigo, nos sentamos en las rocas a ver el atardecer y escuchar el silencio, linda sensación en este mundo ruidoso. Las rocas eran nuestra tribuna, en esta cancha no había alambrado de por medio. No teníamos límites, el paisaje llegaba hasta dónde la vista nos dejaba, las figuras jugaban alegres, éramos testigos de un cuadro que de a poco se iba pintando. Había detalles inexplicables, simplemente estaban ahí, los mates iban y venían así como nuestros ojos, la vista terminó cansada pero contenta. Vimos una roca inmensa, la cual nace del agua, con terminaciones que parecían hechas a mano, el agua era similar al césped de un estadio bien cuidado, los barcos que pasaban, parecían marcaban la cancha para un partido especial. El sol se ocultó lentamente a nuestra derecha, el tiempo quería detenerse, a decir verdad, nosotros queríamos se detuviera. El cielo era un collage de colores, las nubes tiraban paredes en el aire, creo vi una hacer un gol con el sol. El cuadro lo terminan de pintar mis abuelos en su casa, mi mente se va a dormir, con ellos presentes, siempre, así como cada persona que realmente vale. Los paisajes pasan como si viéramos un álbum de fotos, ese álbum no está en ninguna red social, está en la memoria que importa, la mental. Los paisajes cambian, las personas quedan, las sensaciones no se olvidan, no todo es fútbol, hoy el silencio me aturdió. La firma del cuadro pertenece a mis abuelos.

 

Martín Monroy

 

 

 

Es Vedrá