Blanes

Por Martín Monroy

La familia es la familia, no importa el parentezco, te une un vínculo, compartís más que sangre, historias en común, la vida son cuentos, las letras se escriben con cuentos que ya pasaron y muchos que esperan su vuelo y estan por venir. En Blanes me recibió la familia, hasta este momento no tenía parentezco alguno, hoy tenemos momentos compartidos. Este lugar tiene historias, de acá y de allá, rincones que hablan sin palabras, balcones con banderas que gritan, Catalunya es local y se nota, las plazas son los puntos de encuentro de diferentes generaciones, la familia se encuentra, se junta, los amigos caminan de a grupos y van, la sencillez abunda, la tradición se mezcla con el modernismo pero sin perder la esencia, hay horas de charlas, hay identidad. Los pasillos son angostos, los autos eperan durmiendo apagados, la sangre fluye, el cuerpo se mueve, camina, la piel siente el cambio de temperatura, el paisaje le choca las palmas a la vista, la vida vuelve a ser vida, el lujo no encuentra asiento para quedarse y se va. El agua es tetigo, mientras, las olas bailan con música de fondo. Veo a los abuelos charlar y veo a mis abuelos, comparto mate con mis padres y mi tía, mi sobrino juega contento y yo río, mi hermana y mi cuñado caminan por ahí. Mi familia está presente, siempre. Por estos lados del mapa, a la vida simple la convocan cada día, y ella, es la figura del partido.