Fuera de servicio

Por Martín Monroy

De alguna forma buscamos lo que nos pasa, muchas veces hasta sin saberlo lo atraemos. Los jugadores de fútbol buscamos muchas cosas, es la esencia de nuestra carrera, futbolistas buscadores, buscamos tener equipo, disfrutar cada día del entrenamiento, cobrar en fecha, buscamos la gloria, integrar un buen grupo, lograr objetivos y la lista podría seguir, ya depende de lo terrenal que seamos, yo también quiero jugar en la selección. De algo estoy convencido, lesionarnos no buscamos, a veces hasta ni lo consideramos, trazamos objetivos sin tenerlo en cuenta, se puede llamar optimismo, se le puede poner el nombre que sea, aunque no queremos, en un momento u otro va a pasar, es parte de un deporte en el cuál el físico está expuesto constantemente, si nos ponemos a analizar, es normal, somos seres humanos que desde tempranas edades llevamos nuestros físicos al límite, pero pasa y nos lesionamos, no tendríamos que aclarar que somos los que menos buscamos estar así y los más perjudicados, perdemos entrenamientos, puestos, trabajos, momentos. Estar lesionado, es estar incapacitado, no poder realizar la actividad diaria normal, estar alejado del grupo en caso que tengas equipo, a veces no podemos tocar la pelota, la razón de nuestra vida, estar lesionado es estar aislado, nuestro estado es no disponible y no es de WhatsApp. El físico empieza un proceso, la risa se vuelve a formar, cada movimiento es un desafío, nos movemos sigilosos, llenos de inseguridades, a medida que el cuerpo se mueve, vuelve la seguridad y la confianza, saber esperar es una asignatura que la aprendemos a la fuerza, sacamos libreta profesional para manejar la ansiedad, buscamos volver a caminar normal, a correr, simplemente a estar bien, esos días sólo nosotros sabemos realmente lo que pasa por nuestra cabeza. Recorriendo el camino nos enteramos que la cabeza es tan o más importante que el cuerpo, las lesiones están, tenemos que tratar de prevenirlas y si pasan, encararlas y recuperarlas como tales, saber que estar aislados es un proceso enriquecedor, depende de nosotros, de momento nos toca mirar de lejos, momentáneamente estamos fuera de servicio, aprendiendo y conociendo nuestro cuerpo, preparando todo para volver a disfrutar jugando.